POR CONOCER LAS SOLUCIÓNES TECNOLOGICAS DE EMBALLAJE PARA PRESERVAR SU BONTAD Y PROTEGER EL PRODUCTOR Y EL CONSUMIDOR

El olivo más famoso de la antigüedad

Es aquel alrededor del cual Ulises construye su cámara nupcial, usando su tronco para realizar el tálamo

 

  • ¿Quién me ha puesto la cama en otro sitio?
    Sería difícil incluso para uno muy hábil si no viniera un dios en persona y lo pusiera fácilmente en otro lugar;
    que de los hombres, ningún mortal viviente, ni aun en la flor de la edad, lo cambiaría fácilmente, pues hay una señal en el labrado lecho, y lo construí yo y nadie más.

    Había crecido dentro del patio un tronco de olivo de extensas hojas, robusto y floreciente, ancho como una columna.

  • Edifiqué el dormitorio en torno a él, hasta acabarlo, con piedras espesas, y lo cubrí bien con un techo y le añadí puertas bien ajustadas, habilidosamente trabadas.
    Fue entonces cuando corté el follaje del olivo de extensas hojas; empecé a podar el tronco desde la raíz, lo pulí bien y habilidosamente con el bronce y lo igualé con la plomada, convirtiéndolo en pie de la cama, y luego lo taladré todo con el berbiquí.

    Comenzando por aquí lo pulimenté, hasta acabarlo, lo adorné con oro, plata y marfil y tensé dentro unas correas de piel de buey que brillaban de púrpura.Odissea

Extraído de:
https://books.google.es/books?id=gy1CBAAAQBAJ&printsec

El olivo entre historia y leyenda

 

Desde los albores de la civilización el olivo ha sido un símbolo positivo de sacralidad y paz.

 

 

Un ejemplo entre todos: la paloma bíblica regresó a junto de Noé con una rama de olivo para anunciar la retirada de las aguas de la tierra.
Durante siglos, en la tradición cristiana, se utilizó el aceite de oliva para la celebración de algunos Sacramentos como por ejemplo la Confirmación, la ordenación sacerdotal y la Extremaunción.
El Domingo de Ramos, se les ofrece a todos los fieles una rama de olivo bendecido, como recuerdo de la resurrección y como símbolo de paz.
El olivo para los griegos siempre ha representado un fuerte elemento simbólico, además de uno de los principales recursos de la economía agrícola. En la antigua Grecia a los vencedores atenienses se les ofrecía una corona de olivo y una ampolla de aceite de oliva.
 
El olivo aparece en muchos mitos y leyendas griegas, uno de ellos está relacionado con la fundación de Atenas, centro intelectual y político de la civilización griega. Se cuenta que los habitantes de esta ciudad que todavía no tenía nombre, decidieron confiar a los dioses dicha elección, mediante un duelo entre Poseidón y Atenea.
Los dos contendientes tendrían que hacer un regalo a los habitantes y estos eligirían cual de los dos les había gustado más.
Poseidón plantó su tridente en el suelo e hizo brotar un manantial, un bien precioso para los atenienses, pero cuando probaron el agua, nos les gustó su sabor desagradable, les decepcionó su sabor salado.
Por su parte, Atenea hizo nacer un olivo en la roca en el mismo lugar en donde hoy se alza el Partenón. Los atenienses en seguida se percataron de que era un recurso vital, ya que podía proporcionarles aceite, madera y alimentos.
A esas alturas, a los atenienses no le quedaron dudas y eligieron a la poderosa diosa como patrona de la ciudad, dándole incluso su mismo nombre.
 
Los Romanos, que cultivaron el olivo a partir del 580 a. C., hicieron de él un uso desmedido.
Como todos los manjares era caro: Plinio, que identificó al menos 10 variedades y enumeró todas sus virtudes, recuerda que el repollo no era un plato barato, ya que se tenía que aliñar con aceite. Virgilio, por su parte, cuando sugiere una receta de salsa de ajo, aconsejaba usar mucho ajo, mucho vinagre, pero solo “unas gotitas de aceite”.
El aceite asumió un papel tan importante en la mesa y la cultura de la época imperial, que Julio César obligó a las provincias vecinas del imperio a entregar a la ciudad muchos litros de aceite como tributo anual. El fruto del olivo gozaba de una consideración tal que, en una civilización basada en una rígida estructura militar y en el servicio de reclutamiento obligatorio, los ciudadanos que plantaban al menos 2.500 metros cuadrados de olivos estaban exentos del servicio militar.
Siempre en este período las aceitunas se servían incluso en las comidas más importantes, tanto al principio como al final de la misma. Se conservaban en salmuera sin hueso, picadas y mezcladas con miel.
El valor del olivo para los antiguos romanos también queda evidente porque ellos realizaban las coronas con las que premiaban a los ciudadanos más destacados, entrelazando ramas de olivo.

 
La olivicultura se empezó a desarrollar hace 7000 años en las regiones de Oriente Medio. Desde aquí la producción de aceite se extendió por todo el Mediterráneo, primero en Egipto y más tarde en Grecia y en Italia. El cultivo se documenta en Creta en el período minoico, desde el 3000 hasta el 1500 a.C.

¿En dónde se produce hoy el aceite?

Todavía hoy el cultivo del olivo y la producción de aceite de oliva aceite siguen estando extendidos en gran parte del Mediterráneo.

 

La Unión Europea en su conjunto produce el 80% de la producción mundial de aceite de oliva. Los principales productores europeos son España, Italia, Grecia, Portugal y Francia.

 

En estos países, la olivicultura emplea aproximadamente a 2,5 millones de productores, una tercera parte de los agricultores de la Unión Europea.

 

Fuera de la Unión Europea, los mayores productores también se asoman al Mediterráneo, y son Túnez, Turquía, Siria y Marruecos. Una parte más pequeña se produce en los EE.UU, ., Australia y Japón.

 

España e Italia: principales productores en el mundo

 

España es el mayor productor del mundo de aceite de oliva con una producción anual de alrededor de 1,5 millones de toneladas, que corresponde a más del 45% de la producción mundial y 32 DOCs, de los cuales 24 reconocidos por la Unión Europea.

 

Italia es el segundo productor europeo y mundial de aceite de oliva con una producción nacional media de aproximadamente 500.000 toneladas, dos tercios de las cuales de extravirgen y con bien 41 denominaciones DOP e IGP reconocidas por la Unión Europea.

Las plantas de producción son casi 170 millones y las empresas agrícolas que se ocupan de la olivicultura son más de un millón.

 

 

Quién consume aceite de oliva

 

Los principales países consumidores de aceite de oliva son Italia (30% del total mundial), España (20%), Grecia (9%), los Estados Unidos (8%), Francia (4%) y Siria (3%), seguidos de Portugal, Argelia, Marruecos, Túnez y Turquía (todos con un 2%). La Unión Europea consume el 71% de la producción mundial, mientras que el Mediterráneo consume el 77%.

A nivel mundial, el mercado de todos los aceites de oliva representa solo el 4% de todos los aceites y grasas de uso alimentario.

La demanda de aceite de oliva a nivel mundial, gracias a las cualidades nutricionales de los aceites de oliva y a la combinación con la dieta mediterránea (introducir un enlace en dieta med.), muy apreciada por su sencillez y por los aspectos saludables, sigue creciendo del 3 al 5% al año.

http://www.fondazionedietamediterranea.it

Qué aceite de oliva

 

Hay diferentes clasificaciones de los aceites de oliva dependiendo de la calidad de las aceitunas, de su frescura y de su integridad, del grado de acidez y de su elaboración.

El reglamento de la Comunidad Europea CE. 1513/2001 define y clasifica los aceites de oliva:

“aceites obtenidos mecánicamente o con otros procesos físicos, en condiciones térmicas tales que no los alteren y que no se sometieran a ningún tratamiento, excepto:

el lavado
la decantación
la centrifugación
la filtración

 

El proceso de producción del aceite consta de 5 etapas

1. La recolección de las aceitunas y el transporte a la almazara
2. El lavado de las aceitunas y el prensado
3. El amasado de la pasta de aceitunas
4. La extracción del aceite
5. El almacenamiento del aceite

 

La clasificación de los aceite de oliva

Los aceites vírgenes se clasifican según su acidez libre.

 

Según la acidez expresada en ácido oleico se dividen en:

 

ACEITE DE OLIVA EXTRAVIRGEN:
sabor absolutamente perfecto y acidez libre, expresada en ácido oleico, como máximo del 0,8%

 

 

ACEITE DE OLIVA VIRGEN:
sabor imperfecto y acidez libre como máximo del 2%.

 

 

ACEITE DE OLIVA:
aceite de oliva refinado cortado con aceites de oliva virgen, diferente del aceite lampante, con acidez como máximo del 1%.

 

 

ACEITE DE ORUJO DE OLIVA:
aceite obtenido de una mezcla de aceite de orujo de oliva refinado y de aceite de oliva virgen diferente del lampante; acidez como máximo del 1%.

 

El aceite extravirgen y la salud: 10 buenas razones para consumirlo

 

El aceite de oliva extravirgen es un alimento sabroso, sano y natural: consumirlo con regularidad (entre 30 a 60 gramos al día) ayuda a vivir bien y a prevenir y curar diferentes patologías.

Esto gracias a sus numerosos beneficios para la salud que han llevado a los médicos y nutricionistas a reconocer su valor de “alimento medicamentoso” y de condimento fundamental de la “dieta mediterránea”, sinónimo desde hace años de sabor y bienestar a la mesa.

Desde los niños hasta los ancianos, a cualquier edad las propiedades nutricionales del aceite de oliva extravirgen es un poderoso aliado para mantenerse en forma y con buena salud.

De hecho, el aceite de oliva contiene sustancias antioxidantes, como por ejemplo tocoferoles, compuestos fenólicos, carotenoides y escualeno, además de tener un buen equilibrio entre la vitamina E y el ácido linoleico; también es pobre en grasas saturadas pero rico de grasas monoinsaturadas, y tiene una correcta relación entre Omega 6 y Omega 3 contenidos en sus grasos polinsaturados.

Un perfecto equilibrio de componentes y nutrientes útil para mantener la salud y cuidar nuestro cuerpo.
l menos 10 buenas razones para preferir el aceite de oliva extravirgen

 

Protege contra los riesgos de arteriosclerosis
Protege contra enfermedades de las vías biliares al aumentar la secreción de bilis,
Favorece la absorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E, K)
Elimina las toxinas y protege las funciones hepáticas
Estimula el metabolismo
Ayuda a la digestión
Reduce el nivel de colesterol
Previene la deshidratación de la piel
Tiene efectos antioxidantes, gracias a la presencia de antirradicales libres y, por tanto, retrasa el envejecimiento
Previene o limita el infarto del miocardio, algunas formas de cáncer, la osteoporosis.